Ayla aprende a conciliar con la vida maternal e inicia una etapa espiritual
Hace ya muchos años que AYLA inició un largo viaje entre diversas culturas, con la compañía de sus animales domesticados. Al fin convive con los miembros de su especie y tiene una hija con Jondalar, la pequeña Jonayla. La joven aprende a conciliar entre sus nuevas obligaciones como madre y su preparación para convertirse en líder espiritual.
Durante el proceso, queda muy impactada al contemplar las pinturas que se encuentran en algunas cuevas y conecta de una forma única con la naturaleza. Como la gran precursora que demuestra ser, AYLA revela que la espiritualidad ya estaba muy presente en la prehistoria.
Un fenómeno editorial con más de 45 millones de lectores
¿POR QUÉ LEER LA TIERRA DE LAS CUEVAS PINTADAS?
La esperada conclusión de la saga LOS HIJOS DE LA TIERRA de Jean M. Auel.
Ayla, fuerte e independiente, se adapta a los zelandonii sin dejar de ser ella misma.
El desarrollo y la evolución de Ayla llega a su culmen gracias a su viaje místico.
La espiritualidad ya era tendencia en la Prehistoria.