En esta narración cálida y sincera —que nada tiene que ver con las típicas memorias de bandas de rock—, Alex Van Halen comparte su historia personal sobre la familia, la amistad, la música y el amor fraternal en un extraordinario homenaje a su querido hermano y compañero de banda, Edward Van Halen.
Todas y cada una de estas páginas, llenas de anécdotas sobre la industria musical, sus luchas internas, un montón de comportamientos de «chico malo» y fotos inéditas, no solo cuentan la verdad sobre la vida y la muerte de Edward, sino que, ante todo, rememoran una historia de hermandad, música y amor incondicional.