La recuperación de un clásico imprescindible que sigue cautivando al público de hoy.
“¿Qué son LÁGRIMAS DE COCODRILO?”, pregunta un hijo a su padre. La explicación, cargada de ironía y humor inteligente, sirve de argumento a este clásico de la literatura infantil creado por André François, uno de los mejores dibujantes y renovadores de la ilustración en la segunda mitad del siglo xx.
Estamos ante un “libro-objeto” editado por primera vez en 1956 y uno de los primeros ejemplos de experimentación con todas las
posibilidades de los componentes del libro-álbum: texto, imagen y soporte. Una propuesta pionera con un formato inusualmente
apaisado en el que el juego y la lectura comienzan antes de abrirlo, en su caja contenedora troquelada con la forma de envío postal en la que viaja un cocodrilo que asoma su cabeza y que podremos contemplar en toda su extensión al desplegar las cubiertas anterior y posterior del libro.
En el interior, un texto delirante, que apela a la vez al protagonista y al lector, se alterna con ilustraciones expresivas en blanco y negro con manchas naranjas y verdes. Una pieza de colección que ha inspirado a grandes ilustradores como Quentin Blake, David McKee o Emilio Urberuaga, y que Kalandraka recupera para celebrar su 70 aniversario.